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El crecimiento acelerado de la IA está elevando su impacto ambiental a niveles sin precedentes; para 2030 podría duplicar su consumo energético y de recursos naturales
La rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) está generando una creciente presión sobre los recursos naturales del planeta. Tan solo en 2025, los centros de datos que sostienen estas tecnologías consumieron 4.5 billones de litros de agua, una cantidad suficiente para llenar 1.8 millones de piscinas olímpicas, según un informe publicado por el Instituto de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH).
De acuerdo con el estudio, esta cifra equivale al consumo
doméstico anual de aproximadamente 600 millones de personas en África
subsahariana, lo que refleja la magnitud de la huella ambiental asociada
al auge de herramientas como los chatbots, generadores de imágenes y
sistemas de recomendación impulsados por IA.
El informe señala que durante 2025 los centros de datos
consumieron 448 teravatios hora (TWh) de electricidad. Si fueran un
país, ocuparían uno de los primeros lugares del mundo en consumo
energético. Además, generaron una huella de carbono de 189 millones de
toneladas de dióxido de carbono equivalente.
Los especialistas advierten que la mayor parte de este consumo no
proviene del entrenamiento de los modelos de inteligencia artificial,
sino de su uso diario. Entre el 80 y el 90 por ciento de la energía
utilizada por la IA corresponde a la llamada “inferencia”, es decir, a
las respuestas que los sistemas generan para miles de millones de
consultas realizadas por los usuarios.
El documento destaca el caso de ChatGPT, que actualmente procesa
alrededor de 2 mil 500 millones de consultas diarias. Según el estudio,
una consulta típica a un chatbot consume aproximadamente 200 veces más
energía que tareas informáticas básicas como la clasificación de correos
no deseados.
La generación de imágenes también representa una importante
demanda energética. Crear una imagen mediante IA puede requerir hasta 60
veces más energía que producir una respuesta de texto breve, mientras
que los videos generados por inteligencia artificial se perfilan como el
mayor desafío energético del sector.
Las proyecciones para 2030 indican que el consumo eléctrico de
los centros de datos podría superar los 945 TWh, mientras que la huella
hídrica alcanzaría los 9.3 billones de litros de agua y la superficie
territorial asociada a esta infraestructura superaría los 14 mil 500
kilómetros cuadrados.
Además, la ONU alertó sobre el creciente problema de los residuos
electrónicos. Se estima que la infraestructura vinculada a la
inteligencia artificial podría generar hasta 2.5 millones de toneladas
métricas de desechos electrónicos al año para finales de la década.
Pese a estos desafíos, el mercado mundial de la IA continúa
expandiéndose. El informe proyecta que su valor crecerá de 189 mil
millones de dólares registrados en 2023 a cerca de 5 billones de dólares
para 2033.
Los autores concluyen que la inteligencia artificial no es
únicamente una herramienta digital, sino una infraestructura física que
depende de grandes cantidades de agua, energía, minerales y territorio.
“La inteligencia artificial no es solo código; también es
hormigón, cobre, silicio, litio, agua, tierra y carbono”, señala el
informe, que hace un llamado a gobiernos, empresas y usuarios para
impulsar un desarrollo más sostenible y equitativo de esta tecnología.
origen: https://bajanews.mx/Ciencia-y-tecnologia/56753/La-inteligencia-artificial-consumio-4-5-billones-de-litros-de-agua-en-2025-ONU
