sábado, 25 de julio de 2026

Una ley de la Guerra Fría mantiene en secreto más de 6.500 inventos: las patentes que nunca llegan a ver la luz


 

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La historia arranca con una ley casi desconocida: la Invention Secrecy Act, aprobada en plena Guerra Fría y todavía vigente en Estados Unidos. Actualmente codificada en el Capítulo 17 del Título 35 del Código de los Estados Unidos (35 U.S.C. 181-188)Esta norma permite al Gobierno bloquear la publicación de patentes que considere sensibles para la seguridad nacional. Solo en el año fiscal 2025 había más de 6.500 patentes sometidas a órdenes de secreto, una cifra superior a la registrada durante toda la Segunda Guerra Mundial.

 

Pero la cuestión no es únicamente cuántos inventos permanecen ocultos, sino qué consecuencias ha tenido esa decisión. Y es que a lo largo de la historia, muchos avances tecnológicos nacieron en entornos militares antes de llegar a la sociedad civil. Internet, el GPS o numerosos desarrollos aeronáuticos son ejemplos de ello. Sin embargo, en el caso de las patentes secretas, el público desconoce qué proyectos fueron bloqueados, durante cuánto tiempo o si habrían tenido aplicaciones comerciales, médicas o energéticas capaces de transformar industrias enteras. Curiosamente, la ley sólo tiene vigencia un año, y luego habría que reactivarla. Por lo que hay mucha gente interesada en que miles de patentes no vean la luz, sea por secreto, sea por... añada la frase que más le guste al lector.

Para los inventores, las consecuencias pueden ser enormes. Una orden de secreto puede impedir divulgar la tecnología, comercializarla o venderla en el extranjero. En algunos casos, los creadores pueden solicitar compensaciones económicas, pero diversos expertos han criticado la limitada capacidad de recurrir estas decisiones y la escasa transparencia del sistema.

El gran interrogante es si entre esas miles de patentes ocultas existen innovaciones que podrían haber acelerado el desarrollo energético, las telecomunicaciones, la inteligencia artificial o los nuevos materiales. No hay pruebas de que el Gobierno haya escondido motores revolucionarios o fuentes de energía milagrosas, como sostienen algunas teorías conspirativas, pero sí existe evidencia de que numerosas tecnologías permanecen fuera del escrutinio público durante años o incluso décadas.

Setenta y cinco años después de la Guerra Fría, el debate vuelve a cobrar fuerza. Ahora que Estados Unidos y China, un clásico de desarrollo, patentes y tecnología siguen una ‘carrera’ casi paralela, podríamos pregutnarnos si los gobiernos deben proteger determinados secretos; si los mecanismos de control actuales garantizan un equilibrio adecuado entre seguridad nacional e innovación, o si algunas de las grandes ideas del futuro continúan hoy almacenadas en un archivo clasificado, lejos del mundo que podrían transformar.

Quién fue Otto Halpern

Otto Halpern se ha convertido en uno de los casos más emblemáticos de las patentes secretas en Estados Unidos. Este inventor desarrolló durante la Segunda Guerra Mundial una tecnología con potencial aplicación militar y presentó una solicitud de patente en 1945. Sin embargo, el Gobierno impuso una orden de secreto al considerar que su divulgación podía afectar a la defensa nacional, impidiéndole explotar comercialmente su invento. Halpern acabó demandando al Estado para reclamar una compensación económica, protagonizando uno de los primeros grandes litigios vinculados a la Invention Secrecy Act.

No se conoce con exactitud todo lo que inventó Otto Halpern porque parte de su trabajo estuvo sometido a secreto militar. Sin embargo, los registros desclasificados muestran que trabajó en tecnologías vinculadas al radar, la identificación de aeronaves y los sistemas de reconocimiento amigo-enemigo (IFF) durante la Segunda Guerra Mundial.

Uno de los inventos que sí acabó viendo la luz fue una patente concedida en 1959 denominada “Identifying Reflector With Reflection Dissymmetry”, asignada al Gobierno de Estados Unidos. El sistema permitía modificar la reflexión de ondas de radar mediante elementos instalados en aeronaves o sistemas rotatorios para facilitar su identificación en pantalla, una capacidad crucial en un contexto de guerra aérea. 

 

origen: https://as.com/actualidad/sociedad/una-ley-de-la-guerra-fria-mantiene-en-secreto-mas-de-6500-inventos-las-patentes-que-nunca-llegan-a-ver-la-luz-f202607-n/