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En India, China y otros países, Novo Nordisk está a punto de perder la protección de la patente de su exitoso medicamento para adelgazar, lo que podrá permitir versiones competidoras más baratas.
El medicamento para adelgazar más vendido, que se comercializa con los nombres Ozempic y Wegovy, pronto se convertirá en genérico en países que albergan al 40 por ciento de la población mundial, lo que reducirá significativamente el precio de una medicina costosa que hasta ahora resultaba inasequible para casi todas las personas, salvo las más ricas.
El sábado, Novo Nordisk, la empresa que hasta ahora tenía el monopolio de la venta del medicamento, perderá la protección de la patente en varios de los países más poblados del mundo. Se espera que las primeras versiones genéricas lleguen a India este mismo fin de semana. En los próximos meses, también se espera que los genéricos estén disponibles en China, Canadá, Brasil, Turquía y Sudáfrica.
“La disponibilidad de estos medicamentos, que ha estado restringida a los países de ingresos altos para las personas muy ricas, se democratizará ahora gracias a los genéricos”, dijo Leena Menghaney, activista de Nueva Delhi dedicada al acceso a tratamientos.
Los nuevos mercados para los genéricos son enormes. Juntos, India y China albergan a más de 800 millones de adultos con obesidad o sobrepeso y a más de 360 millones de adultos con diabetes.
Los genéricos están a punto de sacudir un mercado mundial de medicamentos que han transformado el tratamiento de la obesidad. Novo Nordisk y su competidor, Eli Lilly, han generado enormes ventas en todo el mundo, pero el acceso ha sido muy limitado. Los genéricos prometen aumentar significativamente el número de personas que toman estos fármacos, que también han demostrado ayudar a prevenir infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
En Estados Unidos y Europa, no se espera que el medicamento pase a ser genérico hasta principios de la década de 2030. Este retraso se debe a las protecciones normativas especiales que pretenden fomentar la innovación ampliando el monopolio del fabricante de medicamentos de marca.

Decenas de fabricantes de genéricos se han apresurado a producir suministros y conseguir autorizaciones reglamentarias en países donde pronto podrán competir. Se espera una enorme demanda por parte de los pacientes que no podían permitirse la oferta de Novo Nordisk, pero que pueden permitirse comprar genéricos más baratos. Novo Nordisk vende el fármaco, la semaglutida, como Ozempic para la diabetes y como Wegovy para la obesidad.
“No creo que haya habido nunca tanto entusiasmo por un medicamento que dejará de estar patentado”, dijo Siddharth Mittal, director ejecutivo de Biocon, fabricante indio que espera introducir genéricos el año que viene en Brasil, Canadá y Turquía.
Los fabricantes de genéricos aún no han revelado sus planes de precios. Los analistas prevén que, a medida que vayan entrando más competidores en el mercado, los precios de los genéricos podrían bajar a unos 15 dólares al mes. En comparación, en Estados Unidos se pueden comprar dosis más altas de Wegovy sin seguro por 349 dólares al mes.
(El medicamento suele estar disponible en cinco niveles de dosis. Las dosis más altas son más caras. Los pacientes suelen empezar con una dosis baja y subir a dosis más altas en cuestión de meses).
Los fármacos no son una panacea. Algunos pacientes dejan de tomarlos debido a sus efectos secundarios, como náuseas, vómitos y estreñimiento, pero las reacciones adversas que se han notificado rara vez son graves.
Los defensores de la salud pública esperan que si la competencia de los genéricos hace bajar los precios lo suficiente, los sistemas nacionales de seguros médicos podrían aceptar cubrir el medicamento para sus ciudadanos. Algunos sistemas de salud pública, sobre todo en los países ricos, pagan por su uso para tratar la diabetes, y todos rechazan la cobertura para la mayoría de las personas que lo toman para perder peso, debido a su costo.
Argent Wang, de 31 años, quien vive en Dalian, una ciudad en el noreste de China, dijo que gasta unos 160 dólares al mes en el medicamento. Dejó de trabajar para controlar las complicaciones de la diabetes y vive con su madre, quien también padece diabetes. El médico de Wang le sugirió que cambiara de dosis, pero a 291 dólares al mes, no puede permitírselo.
Si una empresa china ofreciera un genérico que fuera igual de eficaz y costara menos de 75 dólares al mes, Wang podría probarlo. “Mis gastos son tan elevados que consideraré el camino que me ahorre dinero”, dijo.

Más competencia para Novo Nordisk
El vencimiento de las patentes supone más problemas para Novo Nordisk, cuyas acciones se han desplomado a medida que la competencia mundial ha erosionado su cuota de mercado. En su punto álgido, a mediados de 2024, la farmacéutica danesa era la empresa pública más valiosa en Europa.
Eli Lilly, empresa estadounidense que vende su medicamento para adelgazar como Mounjaro para la diabetes y como Zepbound para la obesidad, representa la mayor amenaza competitiva. Se espera que Eli Lilly conserve la protección de las patentes durante otra década en la mayoría de los principales mercados.
El año pasado, Estados Unidos representó dos tercios de las ventas mundiales de Ozempic y Wegovy de Novo Nordisk. Pero la empresa ha perdido cuota de mercado en Estados Unidos a causa de las versiones baratas de imitación del medicamento producidas mediante un proceso conocido como compounding (preparación personalizada de medicamentos). No se trata de genéricos, sino de una zona gris legal, y los reguladores estadounidenses han prometido recientemente restringir sus ventas.
Para preservar su monopolio, Novo Nordisk ha luchado en los tribunales de India, China y Brasil para intentar bloquear los genéricos. La empresa también ha recortado los precios en China e India en previsión de la competencia.
Funcionarios de Novo Nordisk dijeron que la empresa había desarrollado varias estrategias para seguir llegando a los pacientes en los países donde pronto se enfrentará a los genéricos. En ocasiones podría intentar posicionar la versión original como una marca de primera calidad, dijeron.
Una vez que los genéricos lleguen a Canadá, donde la protección de la patente de Novo Nordisk expiró en enero, algunos pacientes estadounidenses podrían tratar de importar el medicamento de las farmacias canadienses.
Los fabricantes de genéricos también podrían llevar la semaglutida a los países más pobres, donde Novo Nordisk nunca solicitó la protección de la patente y donde hasta ahora se ha utilizado muy poco el medicamento. Los investigadores calcularon que los genéricos podrían fabricarse en masa por tan solo 3 dólares al mes por paciente.
Anticipando precios más bajos en la India

En India, Novo Nordisk vende dosis más altas de Wegovy por unos 180 dólares al mes, un precio que está fuera del alcance de la mayoría de los pacientes.
“Muchos de mis pacientes se beneficiarían de ellos, pero no los han utilizado debido a su costo”, dijo Reema Arora, dermatóloga y cosmetóloga en Nueva Delhi.
Alkem Laboratories de Mumbai, uno de los varios fabricantes que ha obtenido la aprobación reglamentaria para comercializar un genérico en India, ha estado produciendo suministros y preparándose para distribuirlos. “Intentaremos asegurarnos lo antes posible de que médicos y pacientes puedan acceder a nuestro producto”, dijo Vikas Gupta, director ejecutivo de la empresa.
En Instagram y WhatsApp, los pacientes indios han estado comentando con impaciencia la llegada de los genéricos, dijo Himani Raj, quien vive en Ahmedabad, en el oeste de India. Ella toma el medicamento de Eli Lilly y dirige una de las conversaciones.
En Nueva Delhi, Nivedita Dadu, dermatóloga, dijo que espera que aumente la demanda de estos medicamentos por parte de los pacientes una vez que estén disponibles los genéricos más baratos. Ella y su hermana, anestesista, ya han recetado los medicamentos de marca a cientos de pacientes.
Uno de ellos, un hombre de 55 años, adelgazó lo suficiente como para volver a caber en unos pantalones de mezclilla que le encantan y que tiene desde hace 25 años, dijo. “Cuando por fin vino a la clínica con esos vaqueros, se emocionó mucho”, dijo.
India, como muchos otros países, no permite el tipo de anuncios de medicamentos con receta dirigidos a los consumidores que son omnipresentes en Estados Unidos. Pero ante la inminencia de los genéricos, Novo Nordisk pagó este mes un anuncio en primera página para promover la concienciación sobre la obesidad en The Times of India, uno de los principales periódicos. Eli Lilly ha publicado anuncios con actores de Bollywood. Aparentemente en respuesta, los reguladores indios advirtieron la semana pasada a los fabricantes de medicamentos para adelgazar sobre las normas contra la publicidad de fármacos.

Auge de la producción de medicamentos en China
A principios de marzo, 10 competidores genéricos se encontraban en la fase final de evaluación por parte de los reguladores chinos para vender sus productos de semaglutida, y al menos una decena más de empresas habían completado los ensayos clínicos.
United Laboratories, que tiene su sede en la provincia suroriental de Cantón y en Hong Kong, espera la aprobación para vender su genérico para la diabetes antes de julio, dijo Cao Chunlai, ejecutivo de la filial de investigación y desarrollo de la empresa.
El sistema nacional de seguro médico de China cubre el medicamento de Novo Nordisk para la diabetes, mientras que las personas que lo toman para la obesidad deben pagarlo de su bolsillo.
Novo Nordisk fabrica internamente todo su suministro mundial.
Pero más de una decena de fabricantes chinos ya fabrican principios activos de semaglutida que se venden en mercados de todo el mundo, incluidas versiones compuestas para consumidores estadounidenses.
Lei Zhang, de 33 años, trabajador tecnológico de la ciudad sureña china de Suzhou, solía gastar unos 200 dólares al mes en Mounjaro, de Eli Lilly, para controlar su diabetes. Pero en agosto de 2024 cambió a Ozempic, que es más barato, y redujo su gasto a solo 16 dólares al mes.
Zhang dijo que es optimista respecto al cambio a un genérico chino. Como ya se fabrica tanta semaglutida en China, “no debería haber mucha diferencia”, dijo.

Una larga espera para los estadounidenses
¿Por qué los estadounidenses y los europeos reciben los genéricos de semaglutida mucho más tarde? La razón se puede resumir en una diferencia crítica en la actitud de los países hacia la industria farmacéutica.
Las patentes son válidas durante 20 años después de que presentan una solicitud. Pero como Novo Nordisk pasó años desarrollando su medicamento y esperando la revisión reglamentaria, la empresa lleva vendiéndolo solo unos ocho años.
Para situaciones como esta, Estados Unidos y Europa conceden a los fabricantes de medicamentos de marca como Novo Nordisk protecciones especiales, denominadas ampliaciones del plazo de las patentes, que les otorgan el monopolio durante unos años más.
Estas protecciones se remontan a las décadas de 1980 y 1990, cuando los fabricantes de medicamentos presionaron intensamente a los legisladores estadounidenses y europeos, argumentando que una duración más corta del monopolio desalentaría la inversión en nuevos medicamentos. Tales protecciones no existen en India.
“Estas políticas son esencialmente subvenciones para la industria farmacéutica”, con un enorme costo para los pacientes y contribuyentes estadounidenses y europeos, dijo Tahir Amin, director ejecutivo de la Iniciativa para los Medicamentos, el Acceso y el Conocimiento, o I-MAK por su sigla en inglés, una organización sin fines de lucro que hace un seguimiento de las patentes de medicamentos.
Los precios estadounidenses del Wegovy han bajado en los últimos meses, en parte debido a un acuerdo que Novo Nordisk alcanzó con el gobierno de Donald Trump a cambio de un alivio frente a la amenaza de aranceles del presidente. Pero ese acuerdo no redujo los precios tanto como lo habría hecho la competencia de los genéricos.
Debido al retraso, es muy probable que millones de estadounidenses que podrían haberse beneficiado no tengan acceso al medicamento. Mientras tanto, el gasto en la versión de Novo Nordisk de la medicina se inflará en decenas de miles de millones de dólares, según cálculos de I-MAK.
Rebecca Robbins reportó desde Los Ángeles; Meaghan Tobin desde Taipéi, Taiwán; Eshe Nelson desde Londres; y Alex Travelli y Pragati K.B. desde Nueva Delhi.
Xinyun Wu colaboró con reportería desde Taipéi, y Murphy Zhao desde Hong Kong.
Rebecca Robbins es una reportera del Times que cubre la industria farmacéutica. Desde 2015 investiga temas de salud y medicina.
Maeghan Tobin cubre temas de negocios y tecnología en Asia, con especial atención a China, y radica en Taipéi.
Eshe Nelson es una reportera radicada en Londres que cubre noticias de economía y negocios para The New York Times.
Alex Travelli es corresponsal del Times en Nueva Delhi, donde se ocupa de asuntos económicos y empresariales en India y el resto del sur de Asia.
Pragati K.B. es una reportera radicada en Nueva Delhi que cubre noticias de toda India.
