Yovanna Blanco Reinosa
Si McDonald’s y PepsiCo fuesen una, serían una compañía omnipresente en la mente del consumidor. Un gigante con una facturación anual de unos 121.000 millones de dólares (105.000 millones de euros) y más de 384.000 millones de dólares de valor bursátil que se nutriría de un negocio de volumen recurrente —las bebidas y los aperitivos— y de una marca fuerte, con un margen elevado y escalable —las franquicias de la cadena de hamburgueserías—.

















































