lunes, 18 de mayo de 2026

Argentina: Presiones cruzadas por el tratado de patentes PCT

 


La Voz

Un convenio internacional sobre patentes demorado hace 56 años en la Argentina por un fuerte lobby en contra de la industria farmacéutica local volvió al centro de la escena. Se trata del Tratado de Cooperación de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés), un instrumento que busca simplificar el proceso de solicitud de patentes al proveer una “ventanilla común” entre 158 países que conforman un sistema de protección de la propiedad intelectual.

 

Argentina firmó el PCT en 1970 y el Senado lo ratificó en 1998, pero desde ese entonces falta completar la aprobación en la Cámara de Diputados. El gobierno de Javier Milei reimpulsó el tratado a pedido de Estados Unidos y el oficialismo logró dictaminarlo esta semana en comisiones, pero hizo reserva de uno de los capítulos (el II) ante la presión del sector farmacéutico argentino, que advierte que quedará desprotegido.

El documento quedó en condiciones de ser votado en la próxima sesión, pero el Gobierno decidió demorarlo un poco más. El motivo: esperan que Estados Unidos empiece a cumplir los compromisos asumidos en el acuerdo comercial firmado con Argentina en febrero, algo que se complicó por distintos fallos judiciales desfavorables para el gobierno de Donald Trump en materia de aranceles.

¿Qué implica adherir al PCT? Cualquier persona, empresa, universidad o centro de investigación que quiera patentar una invención puede presentar una única solicitud internacional ante la oficina nacional de patentes de su país, y mediante un procedimiento unificado, esa solicitud queda a disponibilidad para ser evaluada posteriormente por las oficinas nacionales de los Estados miembro. De esta manera se reducen costos, tiempos y trámites administrativos.

“El PCT no concede patentes internacionales ni limita la soberanía de los Estados. Cada país conserva plenamente la facultad de decidir conforme a su legislación nacional si otorga o rechaza una patente. El tratado no sustituye a las oficinas nacionales ni modifica los criterios de patentes de cada jurisdicción: simplemente organiza y racionaliza la etapa inicial del procedimiento”, explicó la libertaria Juliana Santillán, titular de la Comisión de Relaciones Exteriores.

Argentina es el único país del G20 que aún no forma parte de este sistema. Ahora, se encamina a convertirse en el número 159 del mundo en adherir. El último país en sumarse en la región fue Uruguay, en 2024. Pero al igual que todos los que se fueron plegando a través de los años, el país vecino hizo reserva del Capítulo II. Y la Argentina se apresta a tomar el mismo camino.

El apartado de la polémica habilita al solicitante a requerir una opinión preliminar no vinculante de otra oficina de patentes del mundo. La preocupación planteada por la industria farmacéutica en Argentina es que una patente otorgada en otro país pueda concederse “automáticamente” en el nuestro.

La Cámara de Industria de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) emprendió un lobby a cielo abierto a través de notas enviadas a los diputados, donde reclamó que, si el tratado avanza, se omita el Capítulo II para “resguardar el interés público y limitar los efectos adversos sobre la competencia”.

Esta decisión, sostuvo CILFA, “reduce el impacto sobre la capacidad de aplicar criterios de patentabilidad orientados a evitar el evergreening, ya que limita el peso de los informes internacionales en la evaluación nacional y, en consecuencia, las restricciones a la competencia que se derivarán de la expansión del número de patentes de evergreening”.

El evergreening ocurre cuando una empresa extiende artificialmente la duración de una patente haciendo cambios menores a un producto (por ejemplo, un medicamento) para seguir teniendo exclusividad y evitar la competencia de genéricos.

A la espera de Trump

Amcham, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, celebró en un comunicado el avance del PCT en el Congreso argentino y lo calificó como “un paso estratégico para integrar a Argentina al sistema global de innovación”. Sin embargo, hay un factor que vuelve a dilatar la aprobación.

 

El Gobierno quiere esperar a que Estados Unidos empiece a cumplir los compromisos asumidos con Argentina, como por ejemplo la cuota de 100.000 toneladas anuales para la exportación de carne. Buscan que el PCT se comience a aplicar en simultáneo con los distintos puntos del acuerdo comercial firmado meses atrás.

“El acuerdo comercial con Estados Unidos no está caído, está vigente. Estados Unidos está implementando sus obligaciones y nosotros las nuestras. Y es cierto que el gobierno de Estados Unidos tenía dificultad con su política arancelaria porque tuvo dos decisiones judiciales adversas, una de la Corte Suprema y una de una instancia inferior”, explicó el secretario de Desregulación de la Nación, Alejandro Cacace.

Por esta razón, La Libertad Avanza no incluyó el tratado en la próxima sesión de Diputados, prevista para el 20 de mayo. Pero garantizan que, más temprano que tarde, el tema llegará al recinto. De ser aprobado, el documento volverá al Senado, porque la reserva en el Capítulo II altera el texto de la media sanción. Será el último paso para una discusión que lleva más de medio siglo.

Para el Gobierno, la ratificación del PCT tendrá un fuerte impacto para los inventores argentinos. Según precisó Cacace, entre 2004 y 2024 hubo en total 524 solicitudes de patentamiento en nuestro país por parte de instituciones (como el CONICET y el INTA), universidades nacionales y empresas como Laboratorios Bagó, pero por la falta de adhesión al tratado deben atravesar una excesiva burocracia.

“No se resigna la soberanía en materia de patentes. El INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Industrial) va a seguir siendo el que decida sobre el otorgamiento de la patente. Lo que se hace con el PCT es tener una solicitud única, una mesa de entradas común con 158 Estados parte. Un inventor argentino, en lugar de tener que ir peregrinando por 158 oficinas distintas para solicitar una patente, presentará una sola solicitud de patente en el INPI y esa solicitud vale como formulario para las 158 jurisdicciones”, detalló el funcionario.

origen: https://www.lavoz.com.ar/politica/presiones-cruzadas-tratado-patentes-paralizado-hace-56-anos_0_Ch3M159eVL.html