viernes, 12 de junio de 2026

Cuidado con lo que cuentas a la IA: así puedes arruinar una patente antes de presentarla

 

 Cinco Días

 Oficinas de patentes sospechan que la inteligencia artificial está disparando las solicitudes; introducir tu idea en un chatbot puede hacer perder la novedad, un requisito indispensable

 

La tentación es razonable. Si la inteligencia artificial es capaz de redactar correos, elaborar informes o resumir documentos, ¿por qué no iba a poder solicitar una patente? La idea es atractiva para los inventores. Bastaría con describir su idea en un chatbot para obtener, en pocos minutos y a bajo coste, un borrador de la solicitud. Pero esa reflexión ha disparado las alarmas entre los especialistas del sector. Y su respuesta es clara: cuidado con lo que le cuentas a la IA, porque puede arruinar una patente antes de presentarla.

Sin ir más lejos, la propia Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha enviado un comunicado en el que ha advertido que, durante 2026, se ha detectado un aumento de solicitudes “altamente sospechosas” de haber sido realizadas con IA. Y reconoce que no se trata de un problema exclusivamente español. “Está teniendo lugar en otros países con los que colaboramos y estamos en conversaciones para poder monitorear y buscar la mejor manera de abordar este fenómeno”, afirman a este medio.

En Japón, por ejemplo, se registró un comportamiento inusual en diciembre de 2025. La Oficina de Patentes del país asiático registró alrededor de 82.000 solicitudes, cuando lo habitual es que el volumen mensual oscile entre 20.000 y 30.000. Aunque aún no ha sido capaz de encontrar una explicación concluyente para este repunte, sí se considera llamativo que el número de solicitudes se multiplicara casi por tres en apenas un mes. Entre las posibles causas que podrían estar detrás de ese aluvión de peticiones, apuntan, estarían los agentes de inteligencia artificial.

Riesgo invisible

El problema es que la IA puede redactar una solicitud en segundos, pero también echar por tierra la patente. “Puede generar borradores convincentes en apariencia, pero sin el enfoque estratégico adecuado, conduce a descripciones incompletas, incoherentes o poco claras”, señala Ana Herrera Arroyo, directora de patentes, desarrollo tecnológico e innovación en Pons IP. La experta advierte de que no existen dos patentes iguales: depende de la invención, del mercado o de los objetivos del inventor. Y como la IA no tiene en cuenta esos factores, “puede afectar de forma significativa e irreversible al resultado final”, subraya.

Patentar una idea requiere un requisito indispensable: la novedad. La Ley española de Patentes y el Convenio sobre la Patente Europea exigen que la invención sea nueva. “En términos prácticos, esto significa que, antes de presentar la solicitud, la invención no debe ser accesible al público por ningún medio”, apunta Paola Rúa, directora de patentes de ClarkeModet España. El problema es que no todos los sistemas de IA ofrecen las mismas garantías de confidencialidad. Por eso, advierte la experta, “una divulgación no controlada, incluso realizada por el propio inventor, puede comprometer la patentabilidad, salvo excepciones muy limitadas”.

Y una vez presentada la petición de registro, el margen para rectificar es mínimo. “En una solicitud de patente no se puede añadir con posterioridad información que no esté en el documento”, advierte Inmaculada de la Haza, socia de Balder y presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Industrial (COAPI). En consecuencia, si una herramienta de IA deja fuera del documento características esenciales de la invención o las describe de forma insuficiente, la patente puede quedar en papel mojado. “Dichos errores podrían no ser subsanables durante la tramitación de la solicitud de patente, ya que supondrían adición de materia [introducir información nueva en la solicitud después de haberla presentado]”.

Borradores trampa

La fiebre por patentar con IA también ha llegado hasta los despachos de abogados. Los clientes les entregan borradores hechos con esta tecnología. “Cada vez es más habitual”, es la respuesta que comparten las directoras de Pons IP y ClarkeModet. Sin embargo, esos documentos rara vez están listos para presentar a las oficinas. “Pueden servir como una primera base de trabajo, pero no como una solicitud de patente lista para presentar”, afirma Paola Rúa. Precisamente, añade Ana Herrera, porque no se tienen en cuenta “factores clave como la estrategia de protección, el mercado o las particularidades técnicas de la invención”.

Detrás del uso de la IA para redactar solicitudes suele haber, además, una motivación concreta: reducir el coste de asesoramiento. “La expectativa es que un borrador inicial generado con IA reduzca el trabajo posterior y, por tanto, el coste”, señala Rúa. Aunque esa perspectiva no siempre se cumple. Como reconoce Herrera, si el borrador inicial no está bien planteado, “el tiempo necesario para corregirlo o rehacerlo puede incluso superar el supuesto ahorro”. Por tanto, esto obliga a dedicar más tiempo a revisar, corregir y reconstruir solicitudes que, pese a su apariencia profesional, presentan carencias importantes.

¿Colapso inminente?

Otro temor es que la IA provoque una avalancha de solicitudes capaz de poner contra las cuerdas a las oficinas de patentes. Sin embargo, no parece ser una preocupación inmediata. “No hay indicios de que suponga una amenaza para el funcionamiento del sistema de patentes”, asegura Diego Eguidazu, chief information officer de la Oficina Europea de Patentes (EPO). Además, el experto declara que tampoco “existen planes para cancelar o excluir solicitudes simplemente por el hecho de que se haya utilizado IA en su preparación”.

Eso no significa, en todo caso, que la IA pueda ocupar el lugar del inventor. “Debe ser una persona física”, asevera Eguidazu. El experto precisa, además, que los sistemas de IA “pueden asistir a los humanos, pero no pueden ser designados como inventores”. En la práctica, explica, esto implica que los solicitantes son plenamente responsables del contenido y la calidad de sus solicitudes. “Por tanto, el foco sigue estando en la contribución humana y en si la invención cumple los debidos criterios de patentabilidad”, subraya.

La preocupación no solo se centra en perder la calidad de las solicitudes o el riesgo de arruinar la patente. También entra en juego la responsabilidad profesional de los agentes de propiedad industrial. “En la medida que no se pueda garantizar la confidencialidad de la información facilitada a la IA, podría infringirse la obligación de guardar secreto profesional en el ejercicio de la profesión”, advierte Inmaculada de la Haza. Y la consecuencia no es baladí. “Su incumplimiento es una infracción muy grave, prevista con una suspensión de dos años, o incluso la expulsión del COAPI”, concluye la presidenta.

origen: https://cincodias.elpais.com/legal/2026-06-12/cuidado-con-lo-que-cuentas-a-la-ia-asi-puedes-arruinar-una-patente-antes-de-presentarla.html