jueves, 2 de julio de 2026

Semillas y patentes: Bayer defendió más protección y criticó el uso propio

 

 Informe Digital

La discusión por las semillas volvió a quedar en el centro del debate sobre propiedad intelectual y el posible ingreso de la Argentina al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés). En una jornada organizada por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham), un ejecutivo de Bayer defendió reglas más estrictas para proteger desarrollos y apuntó contra el “uso propio” sin pago de regalías.

 

Ya hay posiciones enfrentadas por la eventual adhesión del país a la International Union for the Protection of New Varieties of Plants 91 (UPOV 91), un convenio que refuerza los derechos de quienes desarrollan nuevas variedades vegetales, entre ellos empresas semilleras, universidades e institutos de investigación.

La Argentina sigue adherida a UPOV 78, una versión más flexible. En ese marco, Gonzalo Rovira, a cargo del área de propiedad intelectual y licencias para América Latina de Bayer, sostuvo que el cambio hacia un régimen “que busca conferir protección a las variedades vegetales conforme a estándares internacionales” sigue pendiente. También afirmó que, si el país se sumara a UPOV 91, el INTA tendría mayor reconocimiento por la propiedad intelectual sobre sus desarrollos.

Rovira destacó además el caso de Embrapa, la empresa brasileña de investigación agropecuaria, a la que definió como “la hermana del INTA”. Según dijo, Brasil —miembro del PCT— logró un vínculo más fluido entre investigación y empresas, con beneficios para llevar desarrollos biotecnológicos al mercado.

El choque por la semilla

El eje más sensible del debate aparece en la soja y en el llamado “uso propio”: la práctica de guardar parte de la cosecha para volver a sembrarla sin pagar regalías, un beneficio contemplado en la actual ley de semillas de 1973.

Desde Carbap, en cambio, plantearon que el país necesita reglas claras y previsibles, pero rechazaron que UPOV 91 sea la salida. “Las empresas deben contar con mecanismos eficaces para proteger y cobrar por su trabajo. Sin embargo, la adhesión a UPOV 91 es el camino erróneo y no refleja lo que precisa la realidad productiva argentina”, sostuvo la entidad en un comunicado reciente.

La entidad también advirtió que el Acta 1991 “restringe el uso propio”, amplía los derechos del obtentor y altera el equilibrio entre quien desarrolla la tecnología y quien la adopta. Su postura es que el problema no pasa por la voluntad de pago, sino por la falta de un esquema equilibrado y consensuado.

Del otro lado, Rovira sostuvo que cuando una empresa encuentra trabas para lanzar un desarrollo “de manera segura”, directamente decide no avanzar. Puso como ejemplo una semilla de soja con biotecnología de punta que, según dijo, no pudo comercializarse en la Argentina por las reglas locales, aunque sí llegó a Paraguay, Uruguay y Brasil.

También remarcó el ahorro de costos para el productor cuando usa tecnologías que protegen el cultivo de insectos o malezas, porque reduce el gasto en insecticidas y herbicidas. En ese punto lanzó una frase que condensó su postura: criticó a quien quiere acceder a la última tecnología pero “pagar solamente por la primera bolsa de semillas y después hacer una fotocopia”.

El ejecutivo agregó que por cada 5000 moléculas descubiertas solo una llega al mercado, después de entre 10 y 15 años de trabajo y con inversiones que superan los US$2000 millones. Por eso, dijo, la protección de la patente es clave para seguir financiando desarrollos innovadores, incluso en sectores como el farmacéutico.

Rovira, que también integra el comité de propiedad intelectual de AmCham, cerró con una definición sobre la lógica de las patentes: quien invierte tiempo y recursos busca proteger el desarrollo para que nadie se apropie de él y para asegurar una exclusividad por un período limitado.

Hoy la Argentina todavía no está adherida al PCT, aunque el tema está en vías de tratamiento en la Cámara de Diputados. Mientras tanto, las compañías o desarrolladores que buscan proteger sus innovaciones deben iniciar el trámite desde cero en cada país donde quieran tener presencia.

origen: https://informedigital.com.ar/semillas-y-patentes-bayer-defendio-mas-proteccion-y-critico-el-uso-propio/