La actividad contó con la participación de Loreto Bresky, directora senior de Asuntos Jurídicos e Internacionales del PCT de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), quien explicó el funcionamiento del sistema internacional de patentes y las oportunidades que ofrece para potenciar la ciencia argentina.
Loreto Bresky (OMPI) y Carlos M. Gallo (INPI)Del seminario particparon Carlos María Gallo, presidente del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), quien compartió la visión del organismo en favor de la adhesión de la Argentina al PCT y su impacto en el sistema de innovación, y Matias Noetinger, presidente de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), quien analizó experiencias de otras regiones y los beneficios del tratado para startups y empresas.
El panel dedicado al ecosistema de innovación contó con la participación de representantes de tres empresas de base científica y tecnológica: Renata Reinheimer, cofundadora de Infira; Iñaki Carricart, gerente de Desarrollo Comercial de Migma; y Nicolas Barbarosch, fundador de Caligenia.
Los participantes conversaron sobre el valor concreto del PCT para emprendedores y empresas, incluyendo la protección internacional de sus invenciones, la escalabilidad, el acceso a inversión y el desarrollo científico y tecnológico.
El tratado PCT ha sido fuente de controversias entre laboratorios farmacéuticos nacionales e internacionales y ha recibido fuertes operaciones de lobby por parte de la Cámara empresarial AmCham, la Embajada de los Estados Unidos y las empresas farmacéuticas de ese país en la Argentina (CAEME), y forma parte de los compromisos políticos y comerciales establecidos por el gobierno argentino y el de Estados Unidos, firmado en febrero pasado en Washington.
El proyecto de adhesión al PCT se encuentra actualmente en trámite parlamentario en el Congreso Nacional y ha sido debatido en reunión de comisión conjunta, Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria, logrando dictamen de mayoría, aunque no fue tratado en el recinto por falta de acuerdos políticos al no alcanzarse aún la suficiente cantidad de votos para su aprobación.
El conflicto principal esta dado por el Capitulo II del tratado, del que la cámara de laboratorios farmacéuticos nacionales (CILFA) pretende hacer reserva, dado que permite la realización del examen internacional de búsqueda de antecedentes de patentes y suministra un informe de examen internacional por parte de oficinas de patentes extranjeras que condicionan a los examinadores nacionales a la hora de conceder o denegar una patente en el INPI.



