El anuncio del acuerdo comercial con EEUU la semana pasada no aportó demasiados detalles, pero sí marcó algunos lineamientos generales de las pretensiones norteamericanas. Uno de los puntos que genera más inquietud es el de las patentes en la industria farmacéutica; algunos especialistas del sector alertan sobre un posible abuso monopólico de algunos laboratorios internacionales, otros remarcan el lobby de los empresarios locales, mientras las cámaras prefieren esperar la letra chica.